El queratocono es una patología de la córnea en la cual este lente del ojo se va deformando de manera progresiva en forma de cono, y en cuanto se va deformando va desarrollando un defecto visual llamado astigmatismo que ocasiona desenfoque a todas las distancias. Este proceso depende de la edad del paciente y del inicio de los síntomas.
Habitualmente, cuanto más joven es el paciente y más precoz el inicio de queratocono, más rápida y mayores la progresión. Siempre se presenta de manera bilateral y asimétrica.
Cuando los ojos son jóvenes, su cristalino es muy elástico. Esto permite enfocar bien de cerca y de lejos sin dificultad. Pero una vez se llega a los 45 años, el cristalino ha crecido dentro del ojo y pierde su elasticidad, se vuelve duro y las personas notan que para leer un menú o número telefónico tienen que alejarlo cada vez más. Muchos terminan usando uno o varios pares de gafas para compensar esta pérdida de visión cercana. Esta condición se llama Presbicia y eventualmente afecta a todas las personas, incluyendo aquellos que sufren de miopía, hipermetropía, cataratas o a los que gozaron de buena visión toda su vida previa.
La cataratas es la opacidad progresiva del lente cristalino, situado dentro del ojo, que se caracteriza por una visión nubosa, que va enturbiando cada vez más la visión y que va discapacitando a la persona que la padece y la va volviendo más insegura para su desplazamiento, porque disminuye mucho la visión y cuando es en un solo ojo, afecta la visión de profundidad, en tercera dimensión y puede ocasionar caídas y traumas importantes.
Los efectos acumulativos de la edad, la luz ultravioleta, partículas en el aire, las alergias, el humo, y la exposición al sol son factores que afectan tanto a la piel como a los ojos, volviéndose estos amarillos por efecto acumulativo de los rayos ultravioleta del sol. Además, la piel normalmente transparente que cubre la parte blanca del ojo realmente puede dar más consistencia, desarrollar elevación visible, y ser físicamente incómodo.
Actualmente el Lasik es la técnica más común de láser para la corrección de errores refractivos. Es un procedimiento ambulatorio sumamente eficaz que cambia la forma de la córnea haciéndola más simétrica y que utiliza para corregir la Miopía, la Hipermetropía y/o el Astigmatismo. El LASIK se hace usando gotas anestésicas para prevenir el dolor durante el procedimiento. Un anillo de succión asegura al Ojo mientras un delgado fragmento de tejido es creado.