Cirugía ocular

El uso de gafas o lentes de contacto, especialmente en la generación actual, se considera fuera de época, pues ellos viven muy al día de los avances alcanzados con la última tecnología y consideran que habiendo forma de solucionar sus problemas, tienden a acceder con mayor frecuencia a su recuperación visual sin necesidad de ninguna de esas prótesis incómodas y por ello tienden a buscar la forma de solucionar de manera definitiva sus problemas de visión mediante el uso del láser u otras opciones quirúrgicas.

Cirugía Ocular | Buenavista

Es por ello que la cirugía ocular a través de las diferentes técnicas de intervención, se convierte una maravillosa opción para cambiar la óptica del mundo que nos rodea y hacerla mucho más nítida. Sin embargo, es posible que haya escuchado algunos testimonios poco favorables o mitos que le ocasionaran algún rechazo frente a la realización de estos procedimientos. Por ello, con la ayuda de los expertos en el Centro Oftalmológico Buenavista, mencionaremos algunos de los más comunes para que pueda determinar la veracidad de cada uno de ellos.

El 95% de la población en general acude a internet  con la finalidad de buscar información previa a la visita o consulta con su médico, lo que se ha convertido en una costumbre con la cual no siempre conseguimos información auténtica y rigurosa. En esta plataforma es más que frecuente encontrar en circulación una multitud de falsos mitos que le hacen arrepentirse al pensar someterse a la cirugía de este tipo. No está mal consultar por su cuenta sobre algún tema que le interese, pero como en todo en la vida, hay que saber buscar, por ello hágalo en sitios donde realmente se ofrezca información de calidad y si queda alguna duda resuélvala con su profesional.

Uno de los que más circula en la red, es que estos procedimientos son demasiado dolorosos, por lo que es mejor quedarse con el uso de gafas y lentes para corregir su problema. La realidad es que esta es una intervención que no provoca ningún tipo de dolor durante su práctica ni después de ella. Lo máximo que usted llegará a sentir es la sensación de tener arena en los ojos la cual pasara después una cuantas horas. Buscando que el procedimiento sea lo menos molesto y que el paciente  esté relajado y no sienta ninguna molestia, el cirujano oftalmólogo siempre administra un medicamento suave que le permite estar muy tranquilo durante la intervención, que además es muy rápida, segura y exacta.

De igual manera es muy común escuchar que la edad es una limitante para la realización de estos tratamientos, pues se debe realizar después de los 25 años. En verdad la edad si constituye una condición básica para cualquier intervención  médica, pero no necesariamente para esta se requiere de pacientes que superen  los 25 años. La única condición para que cualquier persona que quiera practicarse una cirugía ocular, es que la enfermedad sea estable, es decir, que no se presenten modificación en la graduación del aumentos de los lentes que usa el paciente y que se haya mantenido así por un largo tiempo.

Siendo conscientes de la aclaración anterior, podemos afirmar que desde los 18 años, donde comienza la mayoría de edad y la capacidad de tomar decisiones médicas y legales por autonomía del individuo, hasta los pacientes que sean mayores de 80 pueden someterse a una cirugía sin problemas; aunque para este último grupo poblacional es importante revisar que no se presenten otras enfermedades oculares asociadas ya que si cuenta con cataratas,glaucoma o lesiones en la retina, probablemente hay la necesidad de practicar otros procedimientos adicionales.

Se puede erróneamente pensar además que estas operaciones pueden tener efectos secundarios que puedan presentar consecuencias irreversibles a largo plazo. Hay personas que dicen que realizarse este tratamiento puede causar ceguera con el tiempo, pues los láseres utilizados para estos son demasiado fuertes para que el ojo pueda resistirlos, lo cual es completamente falso. No existe posibilidad alguna de que esto pueda suceder. Se mencionan además otras alteraciones que pueden ocurrir, no obstante, si se cumplieron los protocolos antes de la cirugía ocular, como el revisar su estado y se hizo la preparación correcta, no tiene de que preocuparse.

Es frecuente escuchar también que una vez corregidos los problemas como la miopía y el astigmatismo con estos procedimientos, con los años volverán a aparecer y la respuesta es muy simple: si esto fuera cierto, no habrían personas asistiendo a consulta y a los quirófanos diariamente, para realizarse esta intervención. La cirugía para corregir la miopía busca modificar la curvatura de la córnea situándo la imagen en el centro de la retina y no adelante o atrás de ella. Al ser tratada con cirugía refractiva estos padecimientos tiende a ser muy estables en su corrección .

Por otro lado, el astigmatismo es un defecto refractivo que causa la visión desenfocada y borrosa, a cortas y largas distancias, en la cual se produce por deformidad de la curvatura de la córnea. Al realizarse el procedimiento, esta estructura  toma nuevamente la curvatura natural y se corrigen todo tipo de irregularidades, posibilitando al ojo formar imágenes enfocadas sobre la retina de forma apropiada. Si adicionalmente presenta otro tipo de afecciones como hipermetropía o miopía , puede también corregirlas en la misma operación. El astigmatismo tampoco tiende a aparecer en el ojo después de haber sido operado a través de una cirugía ocular.

Ahora que hemos desmentido algunos de los mitos más comunes que rodean la naturaleza de estos procedimientos, usted puede proceder a realizarlos sin mayores temores. Tenga presente que en el Centro Oftalmológico Buenavista se realizan diferentes tipos de cirugía ocular, por lo que puede acudir a sus expertos para resolver cualquier otra inquietud que pueda tener, así como practicarse una de ellas. Igualmente si requiere de un sitio en donde pueda consultar claramente sobre las diferentes enfermedades visuales y su corrección puede acceder al link: www.buenavista.com.co/enfermedades-visuales-y-cirugías/