queratocono

Para muchos de nosotros este no es un término muy común, pues no contamos con el conocimiento de este hasta el momento en el que nos es diagnosticado.

El queratocono es una deformación de la córnea en forma de cono, y al incurvarse nos impide ver de forma correcta,  pues se va desarrollando un defecto refractivo llamado astigmatismo que ocasiona visión borrosa a todas las distancias, que puede ir progresando con el paso de los años si no se atiende a tiempo. Afortunadamente en los últimos años se han venido desarrollando técnicas muy novedosas que mejoran muy bien la visión.

La utilización de estos tratamientos por lo general depende de la severidad de la enfermedad o de sus síntomas. En sus primeras etapas, se puede mejorar la visión a partir del uso de lentes, que ayudan al paciente a distinguir mejor los objetos y darles mayor nitidez.

A medida que este padecimiento va progresando, se puede hacer necesario corregirlo con el uso de lentes de contacto que pueden ser blandos, blandos tóricos ó rígidos gas permeables,  o los nuevos lentes esclerales, con lo cual se logra corregir el defecto visual del paciente y se logra dar una mejor visión.

La causa usual de esta deformidad son las alergias oculares, que los oftalmólogos llaman conjuntivitis alérgica, cuyo principal síntoma es la rasquiña que da en los ojos, y por lo general se presenta desde muy temprana edad, y hace que la persona que la padece se frote mucho los ojos desde la infancia, o en alguna época de su vida, ya sea de forma permanente o en algún periodo de su vida con mucha intensidad. Evitar frotarse los ojos con fuerza es indispensable para que no se deteriore aún más el tejido de la córnea, empeorando los síntomas.

El queratocono puede tratarse de diferentes maneras. Una opción, es una técnica muy novedosa y avanzada llamada Protocolo de Atenas, que consiste en la aplicación de láser sobre la cornea guiada por una topografía corneal tomada previa a la entrada a la sala del láser , que corrige la deformidad y el defecto visual causado, y que se asocia simultáneamente a otro procedimiento en el cual se aplican gotas de riboflavina y luz ultravioleta.

A este procedimiento se le llama crosslinking y lo que hace es reforzar los “puentes”  que existen entre la fibras de colágeno que conforman la cornea, dándole más resistencia y evitando que se siga deformando con el tiempo. Con este método se consigue dar más resistencia a este tejido, frenando el desarrollo de la deformidad. Para llevar acabo este procedimiento se debe tener un mínimo de grosor corneal.

Cuando la cornea está más delgada y no se puede practicar esta intervención, existe otra opción muy avanzada que consiste en el implante intraocular de un lente que viene con la corrección del defecto visual que tiene el paciente, con lo cual se mejora muy notablemente la visión.

Este cumple la función de los lentes de contacto con la ventaja de que se implanta permanentemente por detrás de la pupila y no requiere retirarse. Se le llama “Lente de Contacto Implantable” ó lente ICL por sus siglas en inglés y al igual que los lentes de contacto da una gran mejoría de la visión.

En muchas ocasiones puede ser muy avanzado el grado de queratocono y se pueden necesitar de varias intervenciones para lograr dar la mejor visión. Es así como se pueden asociar el implante de los lentes ICL con el Protocolo de Atenas, o el uso asociado del crosslinking.

Es posible que el paciente haya sido intervenido por otro especialista y le hayan implantado  anillos intraestromales y no esté satisfecho con su corrección, y entonces se les puede ofrecer cualquiera de estos procedimiento adicionales ya sea el protocolo de Atenas o el implante de lente ICL.

Cuando la cornea ya presenta una gran deformidad y no es posible corregirla con los tratamientos anteriormente mencionados, se hace necesario realizar un trasplante de córnea. Hay que reconocer que con la presencia de los procedimientos antes citados el transplante de cornea se ha evitado mucho.

Para esta cirugía, que por lo general se realiza en un 20% de los pacientes que padecen de esta enfermedad, el cirujano procede a cambiar el centro de la  córnea que se encuentra afectada por el padecimiento y la reemplaza con una nueva que es donada a los bancos de ojos. Esta cirugía tiene una recuperación lenta, tomando incluso hasta un año o más para ver los resultados y tener una buena visión.

Sin embargo es importante mencionar que a pesar de que un trasplante de córnea puede aliviar los síntomas propios de esta enfermedad, lamentablemente no le puede proporcionar una visión completamente perfecta. En la gran mayoría de los casos después de haber retirado las suturas que se dejan durante la recuperación de la cirugía, usualmente al año del transplante, se requieren de otros procedimientos adicionales para recuperar una mejor visión. Esos pueden incluir el uso de gafas si el defecto visual residual es bajo, o el uso de lentes de contacto, o el uso del láser para corregir defectos moderados ó el implante de lentes ICL para corregir defectos más altos.

Ahora que ya conoce los tratamientos que se manejan para la corrección de esta enfermedad, si le ha surgido alguna duda o inquietud lo invitamos a que se acerque a nuestro Centro Oftalmológico Buenavista y pida una consulta con el Dr. Gabriel Oliveros, el especialista podrá resolver sus dudas e indicarle cuál es el procedimiento más adecuado para evitar que el queratocono siga avanzando. Recuerde que el contenido que le hemos proporcionado en este blog es netamente informativo por lo que no reemplaza la consulta con el especialista.

About the author
Leave Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>


clear formSubmit